
Desde aquí, desde lo alto, todo más claro. Lo grande, pequeño. Lo pequeño, claro. En la distancia, revelación. ¡Vuela!, vuela hacia esa realidad de maqueta, hacia esa realidad lenta de hombres hormiga, de objetos reducidos a simplicidad de juguete, de figuras que desde cualquier ángulo son laberinto sin salida, como tú, que formarás parte de ellas en un momento. ¡Lánzate!, ¡déjate caer, que ya te esperan! ¡No lo pienses! El asfalto mojado subirá en efluvios de último deseo para acompañarte en el último viaje hacia el abismo, ese abismo al que ya no tienes miedo y al que llegará tu nariz tantas veces reconstruida... ¡Ánimo!, ¡sólo es un paso!
No hay comentarios:
Publicar un comentario